Pérdida auditiva y deterioro cognitivo: la OMS actualiza sus recomendaciones sobre el uso de audífonos
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Durante años hemos hablado de la importancia de tratar la pérdida auditiva para mejorar la comunicación, mantener la independencia y favorecer una mejor calidad de vida. Hoy existe otra razón para prestar atención a nuestra audición: su relación con la salud cognitiva.
En julio de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la segunda edición de sus directrices para la reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Entre las recomendaciones actualizadas, la OMS señala que los audífonos o prótesis auditivas pueden ofrecerse como parte de las estrategias para reducir el riesgo.
¿Qué significa realmente esta recomendación? ¿Usar audífonos evita la demencia? En Audinsa queremos explicárselo de manera clara y responsable.
La OMS actualizó en 2026 sus recomendaciones sobre reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia e indicó que los audífonos pueden ofrecerse como parte de las estrategias de reducción de riesgos en personas que los necesitan. Esto no significa que los audífonos prevengan o curen la demencia.

¿Qué dice la OMS sobre pérdida auditiva y deterioro cognitivo?
La actualización de la OMS parte de un concepto fundamental: existen diferentes factores potencialmente modificables relacionados con el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo y demencia.
Según la organización, hasta un 45 % del riesgo de demencia podría prevenirse o retrasarse actuando sobre factores modificables a lo largo de la vida. Entre ellos se encuentran el tabaquismo, consumo de alcohol, aislamiento social, inactividad física, contaminación atmosférica y condiciones como hipertensión y diabetes.
Dentro de este enfoque integral, la OMS incorpora el abordaje de la audición e indica que los auxiliares auditivos pueden ofrecerse como parte de las estrategias de reducción de riesgos.
Esta recomendación resulta especialmente relevante porque la pérdida auditiva es muy frecuente: la OMS estima que más de 430 millones de personas en el mundo requieren rehabilitación por una pérdida auditiva discapacitante, y proyecta que para 2050 serán más de 700 millones.
¿Los audífonos previenen la demencia?
Esta es probablemente la pregunta más importante y requiere una respuesta cuidadosa:
No podemos afirmar que utilizar audífonos prevenga o cure la demencia.
Lo que indican las nuevas directrices es que los audífonos pueden formar parte de una estrategia de reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia cuando existe una pérdida auditiva que requiere intervención.
La diferencia es importante.
La demencia es multifactorial. No existe una única causa ni una única intervención capaz de prevenirla. La OMS propone un abordaje a lo largo de la vida que también incluye actividad física, alimentación saludable, participación social y cognitiva, no fumar y controlar adecuadamente la presión arterial, colesterol y glucosa, entre otras medidas.
Por eso, un audífono no debe entenderse como un tratamiento para la demencia, sino como una herramienta de rehabilitación auditiva para las personas que presentan pérdida de audición y que, dentro de un enfoque integral de salud, podría contribuir a abordar uno de los factores modificables relacionados con el riesgo cognitivo.
¿Por qué la pérdida auditiva puede relacionarse con la salud cognitiva?
Escuchar no ocurre únicamente en los oídos. El cerebro participa activamente en interpretar, reconocer y dar significado a los sonidos que recibimos.
Cuando una persona presenta pérdida auditiva puede comenzar a experimentar dificultades para comprender conversaciones, especialmente en ambientes con ruido.
También puede suceder algo que vemos frecuentemente en consulta: la persona empieza a evitar ciertas situaciones porque escuchar requiere demasiado esfuerzo.
Una reunión familiar puede volverse agotadora. Una conversación entre varias personas puede resultar difícil de seguir. Poco a poco, algunas personas disminuyen su participación social.
La propia OMS señala que la pérdida auditiva no tratada puede interferir con la comunicación y contribuir al aislamiento social, y reconoce la pérdida auditiva como un factor potencialmente modificable relacionado con la demencia.
¿Qué papel tienen las prótesis auditivas?
Una prótesis auditiva o audífono correctamente seleccionado y programado busca mejorar el acceso a los sonidos y, especialmente, facilitar la comunicación.
Pero utilizar un audífono no significa simplemente "subir el volumen".
La adaptación debe partir de una valoración auditiva que permita determinar el tipo y grado de pérdida auditiva, así como las necesidades de comunicación de cada persona.
A partir de estos resultados, el audiólogo puede seleccionar y programar la tecnología de acuerdo con las características individuales del paciente.
El objetivo de la rehabilitación auditiva es ayudar a que la persona pueda desenvolverse mejor en situaciones cotidianas, mantener conversaciones y participar activamente en su entorno.
De la recomendación de 2019 a la actualización de la OMS de 2026
Este es uno de los aspectos más interesantes de las nuevas directrices.
En sus recomendaciones de 2019 sobre deterioro cognitivo y demencia, la OMS indicaba que existía evidencia insuficiente para recomendar el uso de audífonos específicamente para reducir el riesgo de deterioro cognitivo o demencia, aunque ya recomendaba identificar y tratar oportunamente la pérdida auditiva en las personas mayores.
La segunda edición, publicada en 2026, incorpora la evidencia acumulada desde entonces y amplía las recomendaciones. Ahora la OMS señala expresamente que los audífonos pueden ofrecerse como parte de las estrategias de reducción de riesgos.
Esto demuestra también por qué las recomendaciones en salud deben evolucionar conforme aparece nueva evidencia científica.
¿Cuándo debería realizarse una valoración auditiva?
No es necesario esperar hasta "dejar de escuchar" para consultar.
Algunas señales de alerta pueden ser:
pedir frecuentemente que le repitan;
sentir que las personas hablan muy bajo o poco claro;
aumentar el volumen del televisor;
tener dificultad para comprender conversaciones en restaurantes o reuniones;
tener problemas para seguir conversaciones grupales o por teléfono.
La OMS recomienda revisar la audición anualmente, especialmente cuando aparecen este tipo de dificultades.
Cuidar la audición también forma parte del cuidado integral de la salud
Las nuevas recomendaciones de la OMS refuerzan un mensaje que en Audinsa consideramos fundamental: la salud auditiva no debe verse de manera aislada del resto de nuestra salud.
Tratar una pérdida auditiva permite trabajar sobre la comunicación, participación social, independencia y calidad de vida de la persona.
Y hoy sabemos que abordar adecuadamente la audición también puede formar parte de una estrategia integral orientada a reducir factores de riesgo relacionados con el deterioro cognitivo y la demencia.
Si usted o un familiar ha comenzado a experimentar dificultades para escuchar o comprender conversaciones, una valoración auditiva profesional es el primer paso.
En Audinsa podemos evaluar su audición y, cuando sea necesario, desarrollar un proceso de rehabilitación auditiva adaptado a sus necesidades.
Escuchar bien también es parte de cuidar nuestra calidad de vida.
Fuentes de referencia














































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